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MENORES DE EDAD SIGUEN MIGRANDO POR FALTA DE OPORTUNIDADES

Comunidad hondureña preocupada por falta de representación legal para niñez migrante

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Comunidad hondureña preocupada por falta de representación legal para niñez migrante

POR CLAUDIA PALACIOS
cpalacios@lahora.com.gt

La falta de asistencia y representación legal para la niñez migrante no acompañada es uno de los problemas que más preocupa a la comunidad hondureña en Estados Unidos, señaló Leonso Vela, de la organización Hondureños Unidos en Los Ángeles.

En 2014, más de 68 mil niños, niñas y adolescentes no acompañados de América Central llegaron a la frontera entre México y Estados Unidos. En 2015 el número bajó a casi 40 mil, pero en 2016 nuevamente subió a más de 59 mil, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones.

“Una preocupación importante es la de los niños que viajaron sin compañía, que no se presentan a una Corte por falta de fondos o medios para pagar un abogado que los represente. Si no se presentan los días recomendados por el juez o la Corte, automáticamente les dan una deportación en ausencia. Es obligación – de las autoridades migratorias – irlos a buscar a las direcciones de las personas que los están cuidando y los deportan, porque han fallado en la promesa de que se iban a presentar a dar seguimiento a sus casos”, explica.

LA CRISIS

_honduras 2La crisis de niñez migrante no acompañada inició en 2013 y ganó relevancia mediática en 2014, cuando el Gobierno de Barack Obama comenzó a preocuparse por la creciente cifra de menores de edad que ingresaban solos y de forma ilegal a Estados Unidos.

En ese contexto se crearon albergues a cargo del Departamento de Servicios Humanos del Gobierno Federal, donde son transferidos los niños, niñas y adolescentes detenidos por las autoridades migratorias. Una vez en los refugios, con la asistencia de trabajadores sociales, se intenta contactar a familiares que puedan hacerse cargo de ellos.

Ya sea bajo el resguardo de familiares o en los albergues, los menores de edad deben enfrentar un proceso y para ello es necesario que cuenten con un abogado, indica Salvador Sanabria, director ejecutivo de la organización El Recate, que se dedica a asistir legalmente a migrantes.

Pagar a un representante legal privado de este tipo puede costar entre US$6 mil y US$8 mil, y en casos de migración no existen defensores públicos que trabajen de esa forma, por lo que la mayoría de personas que han sido detenidas deben buscar apoyo de organizaciones civiles que prestan asistencia legal.

El problema es que la demanda de representación legal es cada vez mayor y dicha labor requiere de especial atención, de modo que las capacidades de las organizaciones se ven superadas en muchos casos.

“A pesar de los obstáculos que la nueva política migratoria presenta para estos menores y de la militarización de la frontera sur de México con Centroamérica, es increíble, pero los menores siguen llegando, porque las presiones para dejar el Triángulo Norte continúan y muchos menores no tienen otra opción más que enfrentar los riesgos que representa la migración forzada para tener una mejor oportunidad de vida y poder escapar de las situaciones difíciles en las que se encuentran ellos”, indica Sanabria.

El marco legal aprobado por la administración de Obama da algunas opciones a la niñez no acompañada para que formalice su situación en el país: “En el caso de los menores, tras pasar una evaluación, pueden ir a la oficina de asilo donde un oficial de asilo los entrevista en lo que se llama entrevista de temor creíble, tienen que probar las causas por las que huyeron de esos países y por qué razón no pueden retornar a esos lugares (…) Esos oficiales tiene la potestad de conceder o negar el asilo. Si es negado se traslada a una Corte para que un juez analice la petición y si es cedido en dos años puede obtener la residencia y cinco años más tarde puede convertirse en ciudadano”, explica el director de El Rescate.

Otra opción es aplicar a una visa juvenil, en el caso de quienes han sido abandonados por padre y madre en el país de origen. Pero si por razones de falta de recursos o desconocimiento sobre dónde buscar apoyo los menores de edad se ausentan de las citaciones de las autoridades migratorias, corren el riesgo de perder tales oportunidades. “La consecuencia más grave es que puedan enfrentar la deportación por la falta de consejería legal o no ser debidamente asesorados”.

Flujo de niñez no acompañada continúa desde Centroamérica *

2014
68 mil
2015
40 mil
2016
59 mil

*Datos de niños, niñas y adolescentes no acompañados que llegaron a las fronteras de México y Estados Unidos según OIM.

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