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LA GUATEMALTECA PARTICIPÓ EN RECOPILACIÓN DEL LIBRO “HILOS QUE TEJEN”

Carla Osorio Veliz, una mujer que lucha por la justicia social

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Carla Osorio Veliz, una mujer que lucha por la justicia social

Por Patricia Veliz Macal
patymacal@aol.com

“Los Hilos que Tejen” es un libro que contiene 22 historias de mujeres latinas que fueron recopiladas por las migrantes guatemaltecas Patricia Veliz Macal, Amanda Macal y Carla M. Osorio Veliz.

_22El mensaje del libro es de perseverancia, amor, solidaridad y especialmente sobre poder salir adelante a pesar de las barreras. Ellas han convertido los obstáculos en puentes que las han llevado a caminos de descubrimiento y empoderamiento y a un proceso de ser heroínas de sus propias vidas al tiempo que son ejemplos positivos para su familia y sus comunidades.

“Los Hilos Que Tejen” es un libro en español que celebra la fuerza y la valentía de la mujer migrante latina, invitándolas a compartir sus voces. Patricia Veliz Macal nos cuenta en esta sección la historia de Osorio Veliz, la historia de una de las recopiladoras.

Osorio Veliz, quien participó en la recopilación de historias para el libro “Hijos que Tejen”, se identifica como mujer guatemalteca feminista transnacional por la justicia social. Esta es su historia:

Soy voluntaria del centro comunitario Casa Solidaria del Sur, donde practicamos trabajo colectivo aprendiendo todos juntos.

Tenemos clases de arte y música. Organizamos diferentes eventos para crear comunidad con los vecinos del Sur Centro de Los Ángeles. Me da mucho gusto ver crecer centros comunitarios porque son valores que aprendí desde pequeña.

Nací en Guatemala y cuando tenía tres años y mi hermano un año, nos venimos con mi mamá a Los Ángeles porque mi papá ya estaba aquí.

Al principio, nos encontrarnos de pronto en un lugar desconocido, nos fue difícil adaptarnos pero mis padres me inscribieron en la escuela desde que tenía cinco años. No me gustaba el inglés pero tuve que aprenderlo porque era mandatorio. Mi mamá nos sugería ser bilingües; aprendimos inglés en la escuela y en la casa hablamos español.

Cuando yo tenía doce años mis padres se separaron.

Fue muy doloroso para mí porque yo pensaba que ellos siempre iban a estar juntos.

Mi hermano y yo crecimos involucrados en diferentes actividades de arte, teatro y música. Compartíamos con mi mamá muchas actividades y así es como desarrollé el sentimiento comunitario que se necesita para sobrevivir en este país.

Desde los 15 años participé en organizaciones de liderazgo para prevenir embarazos en jóvenes y cuidarnos para seguir nuestros sueños.

ESTUDIOS
A los 17 años apliqué en diferentes Universidades porque mi idea era tener una carrera. No podía recibir ayuda financiera estatal porque no era residente. Fue un tiempo muy desesperante porque no entendía la injusticia de cómo otras compañeras podían aplicar sin ninguna dificultad y yo tenía que pasar un proceso largo por no haber nacido en este país. Afortunadamente pudimos obtener la residencia en el año 2000.

Pude aplicar a Universidades y recibir ayuda financiera con becas. Obtuve una licenciatura en Sociología de UC Irvine- University of California Irvine y una Maestría en Trabajo Social en USC-University of Southern California.

En la Universidad aprendí mucha teoría por los libros que leía y las clases de Sociología, Género y Antropología. Mi pregunta era cómo poder poner la teoría en práctica y con otros compañeros con las mismas dudas e inquietudes, decidimos crear colectivos.

EL TRABAJO COMUNITARIO
Cuando me gradué quise involucrarme en la comunidad y creamos el colectivo Community Education for Social Action (CESA) para crear diferentes temas y responder a situaciones en la comunidad. El colectivo me ha dado la oportunidad de poner la teoría en práctica, donde aprendemos a convivir.

Durante estos últimos años he viajado a diferentes países del mundo. Esta oportunidad me ha abierto la mente y me ha hecho ver que tenemos problemas muy comunes y he aprendido a estar consciente, en solidaridad con países del sur como Latinoamérica.

Mis proyectos en Casa Solidaria del Sur, CESA, Poesía con Tres Generaciones, Jóvenes en Resistencia y este libro tienen en común darme la oportunidad de hablar sobre situaciones globales y locales y, las conexiones que existen entre ellas.

El estar involucrada en la comunidad e imaginarme como vivir en un mundo justo me da felicidad pero también he aprendido que tengo que tener tiempo para mí y que todo en la vida es un proceso.

Mi trabajo consiste en crear relaciones saludables y me hace entender que la relación que se tiene que cultivar es la relación con uno mismo. Me gusta practicar yoga, asistir a círculos de mujeres para hablar entre nosotras y estar en ambientes naturales, me ayuda a calmar el estrés y ansiedad.

Debemos querernos y apoyarnos. Estar en solidaridad ayuda a preservarnos y continuar escribiendo nuestras historias, que le servirán a las nuevas generaciones.


“LOS HILOS QUE TEJEN”

Para saber más sobre el contenido del libro o adquirirlo, también puede visitar los siguientes sitios electrónicos: www.loshilosquetejen.com
www.generacionesenaccion.org www.gea.red

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