Áreas marginadas necesitan urgente apoyo; de lo contrario la migración es el camino

Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

Sin importar municipio y departamento de origen, los jóvenes guatemaltecos deciden migrar en búsqueda de un mejor futuro, principalmente por la falta de oportunidades laborales, y en la búsqueda de mejores perspectivas económicas para sus familias.

Las causas que generan esta decisión muchas veces derivan de las condiciones en que viven miles de personas en Guatemala, con escasas oportunidades de ingreso, salud y educación, que se registran principalmente en las áreas rurales y que afectan a las comunidades indígenas.

POBLACIÓN RURAL, LA MÁS AFECTADA

Según el informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo de 2016, en Guatemala la población más afectada en términos de ingresos es la que labora en el sector agrícola, los cuales son menores que la media nacional.

Aproximadamente el 30 % de la población ocupada pertenece a este sector del que más del 90 por ciento trabaja en la informalidad, sin cobertura de la seguridad social y con ingresos menores al salario mínimo.

“Las familias que dependen de estos trabajos viven en constante vulnerabilidad alimentaria por la falta de tierra y recursos para la producción”, destaca el documento.

También señala que en Guatemala entre el estrato bajo y el medio se ubica una población considerada vulnerable, el 37 por ciento. Por otro lado, el 60 por ciento de la población indígena y también de la población rural se ubica en el estrato bajo.

“Una tercera parte de dichas poblaciones se encuentra en el estrato vulnerable”, afirma el documento.

ÍNDICES MÁS BAJOS DE DESARROLLO EN NORTE Y NOROCCIDENTE

Sobre el PNUD, la desigualdad se expresa territorialmente y, aunque las brechas han tendido a reducirse, hay regiones cuyo índice de desarrollo humano está muy distante de la media del país.

Los índices más bajos se presentan en las regiones norte y noroccidente, en tanto que en la región metropolitana se estiman índices más altos.

El informe señala también que un 73 por ciento de la población no cuenta con ingresos para adquirir una canasta básica de bienes y servicios que les permitan una vida medianamente decorosa.

El INE señala que la Canasta Básica, hasta julio de este año ascendía a Q4,454.00, alrededor de Q148 diarios.

En la cobertura educativa se estima que casi seis de cada diez adultos no terminó la primaria, y uno de cada cinco niños tiene altas probabilidades de no concluirla.

En el tema de salud, el informe señala que la falta de servicios de salud impacta la dimensión respectiva: un 76 por ciento de la población no tiene ningún aseguramiento y las condiciones de saneamiento y la calidad de las viviendas muestran una alta precariedad.

Connacionales residentes en el extranjero y en Guatemala entrevistados por La Hora Voz del Migrante consideran que es vital la creación de fuentes de empleo dirigidas a personas del interior del país, principalmente en los lugares en donde se registra un mayor flujo de migración, proyectos en el que también se involucren las municipalidades.

No obstante, reconocen que el reto es grande porque el desarrollo se ve frenado por la corrupción que impera en las municipalidades del país.

¿CÓMO CAMBIAR ESTA PERSPECTIVA?

Como una respuesta a esta problemática, recientemente la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), junto al Organismo de las Naciones Unidas para la Migración (OIM), las Organización de las Naciones Unidas (ONU), el sector privado, la sociedad civil y los ministerios de Agricultura, Trabajo y Economía, realizaron el foro “Cambiar el futuro de la migración: Jóvenes rurales emprendedores”.

De acuerdo con Diego Recalde, de la FAO, se ha apoyado la congregación de actores clave y tomadores de decisión de la juventud para promover y validar líneas de acción estratégicas para la promoción de empleo y autoempleo.

En Guatemala, más del 50 por ciento de la población vive en las áreas rurales, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (ENEI) correspondiente a 2016. Según estas cifras, el 45.9 por ciento de la población joven rural se dedica a la agricultura, ganadería, caza o silvicultura.

Las agencias de la ONU junto a los demás sectores presentaron la plataforma virtual www.chisparural.gt con el objetivo de compartir información relevante en recursos de formación para la juventud rural, que servirá para visibilizar proyectos e ideas desarrolladas por jóvenes emprendedores y empresarios rurales, así como para articular oportunidades de financiamiento; también establecer una red de comunicación entre jóvenes y proveedores de servicios.

POTENCIAL DE LA JUVENTUD NO ESTÁ BIEN VALORIZADO

Ileana Grandeli, oficial de empleo de la FAO, expresó que este año en el marco del Día Mundial de la Alimentación, se tiene como objetivo cambiar el futuro de la migración, por lo que se decidió enfocar a jóvenes de las áreas rurales para dar visibilidad a su potencial.

“Es un potencial todavía no bien valorizado, tanto como trabajadores como productores y emprendedores, creemos que hay una brecha de oportunidad que todavía se puede llenar que hay mucho que hacer e invertir”, dijo.

A decir de la oficial de empleo de la FAO, existe iniciativa e interés, pero hace falta un enfoque más ordenado, que pueda trascender más allá de pequeños proyectos e inversiones, y que permita el desarrollo del empleo juvenil rural y decente, como el programa que impulsan.

La creación de trabajos, de acuerdo a la entrevistada, representa un desafío enorme para las autoridades y no puede tener solo involucramiento de un sector.

“El empleo como el tema de la migración son desafíos tan importantes que necesitan enfoques coordinados y articulación entre actores. Los gobiernos tienen un papel enorme de inversión en desarrollo rural y juventud”, comentó.

COMUNAS DEBEN CREAR ESPACIOS PARA LA JUVENTUD

El migrante conocido como Pancholon, originario de Huehuetenango, expresó que el papel municipal es indispensable y debe incluir una participación juvenil que permita la promoción del deporte, arte, y que incluya la creación de instancias de trabajo.

A decir del entrevistado, En Huehuetenango y otros departamentos del país los jóvenes logran finalizar sus estudios como mínimo hasta el diversificado, pero al no encontrar trabajo se ven obligados a salir del país.

Es importante para mí que se creen espacios y oportunidades para los jóvenes para que se sientan incluidos en sus pueblos, y que se sientan tomados en cuenta por sus autoridades locales, indicó.

Otros objetivos que también se deben perseguir, según Pancholón, es evitar que los jóvenes caigan en delincuencia, y que se les ocupe en algún oficio, como ejemplo citó las acciones del municipio de Barillas, en Huehuetenango, en donde se creó un espacio para que los jóvenes que deseen practiquen el boxeo.

“La autoridad local es la responsable, en primer lugar, de crear, promover… esas oportunidades entre la juventud. La mejor manera que lo hagan es organizar una comisión de jóvenes en los diferentes municipios”, indicó.

ALCALDÍAS DEBEN INVERTIR

A decir del connacional Hugo Mérida, residente en Los Ángeles, lo que ocurre es que los alcaldes llegan a los municipios y se basan únicamente en su administración y pago de trabajadores, mientras el presupuesto que tienen disponible no lo utilizan para proyectos de desarrollo que podrían generar empleos.

No obstante, Mérida enfatiza en que existen excepciones en algunas comunas que sí trabajan y que buscan oportunidades de iniciativas de apoyo internacional que les proporcionan recursos para estos proyectos.

“Los que están en la frontera -alcaldes-, no tienen esa visión y si la tienen como que los recursos los utilizan para otros menesteres municipales, pero es vital, y por mucho dinero que le den de presupuesto va a ser difícil que se pueda avanzar en generar trabajo”, añadió.

CORRUPCIÓN INFLUYE NEGATIVAMENTE

Aunque el diseño y desarrollo de planes son importantes, el guatemalteco Bayron Leiva considera que trabajar los proyectos con transparencia también es indispensable, porque la corrupción influye en todos los planes que se piensan desarrollar.

A su criterio, la corrupción empieza desde los niveles más altos hasta los más bajos, y como ejemplo destaca la propuesta de proyectos de ley en el Congreso, organismo desde donde se empieza a distribuir las cantidades y porcentajes de dinero, y un proyecto que inició con un presupuesto determinado termina costando miles.

“Es una cadena de corrupción y eso afecta tremendamente, no solo en la calidad del proyecto, sino que en la cantidad de dinero que se queda distribuida a lo largo de procesos”, comentó.

Una de las razones por las que no se impulsan proyectos focalizados a la juventud, puede ser porque estas iniciativas significan la creación de espacios que no generan comisiones de recursos con los que personas se puedan enriquecer ilícitamente, añadió.

Por eso Leiva cree que a las municipalidades no les interesa este tipo de proyectos culturales o educativos, a menos que implique la construcción de edificios, porque eso si resulta atractivo, “lo que no genera comisión eso no es importante”.

AL NO EXISTIR RECURSOS LOS NIÑOS ABANDONAN SUS ESTUDIOS

La educadora Chatia Ogaldez, de Joyabaj Quiché, indicó que aunque es importante el desarrollo de proyectos enfocados a la juventud, la corrupción puede llegar a afectar su desarrollo.

De acuerdo con Ogaldez, la malversación de fondos de las comunas afecta directamente al pueblo, porque se deja de invertir en recursos necesarios para el lugar.

“Esto obliga a que la gente se marche buscando desarrollo e incluso empleo, porque los partidos políticos lo acaparan todo, emplean y benefician únicamente a su gente”, comentó.

Por su labor, la educadora señala que conoce de primera mano las necesidades a las que se enfrentan las familias porque al no existir recursos económicos los niños abandonan sus estudios, y la cantidad de recursos del Estado enfocados a la educación es limitada.

Aunque existan espacios adecuados para que los niños reciban sus clases, la maestra apunta a que es complicado si no existen recursos económicos para sus familias.

Por su experiencia han sido varios los casos de menores de edad y familias completas que han migrado.

Por otro lado, el guatemalteco Byron Vásquez, añadió que la corrupción en las alcaldías por parte de algunos jefes ediles, afecta la poca generación de fuentes de trabajo, pues las obras que deberían ejecutarse al final terminan quedando entre familiares, amigos y testaferros.

“Eso provoca la falta de trabajos y consecuentemente la gente migra en busca de oportunidades que hoy en día ya no existen en los Estados Unidos”, comentó Vásquez.

¿QUÉ MUNICIPIOS EXPULSAN MÁS MIGRANTES?

El informe de la OIM sobre Movilidad Humana de 2016 señala que casi el cien por ciento de personas que migran de Guatemala busca como lugar de destino Estados Unidos, seguido de México, Canadá y España.

Según la OIM, son 20 los municipios hasta 2016 que presentaban un mayor índice de movilidad humana entre los que destacan municipios de El Progreso, Guatemala, Totonicapán, Jutiapa, en tanto con menor cantidad le siguen Santa Rosa Huehuetenango y Chiquimula.

“Los departamentos de Petén, Guatemala y Jutiapa reportan alta prioridad, tanto en el índice de movilidad humana, como en problemas asociados a sistemas y desastres naturales. Entre los efectos adversos están: pérdida de cosecha, daños en la infraestructura y reducción de ingresos”, destaca la OIM.

La investigación descubrió que existen 2.3 millones de personas guatemaltecas que viven en el exterior, la mayoría en Estados Unidos, distribuidos en varios estados.

La búsqueda de empleo, razones económicas, reunificación familiar, inseguridad, violencia son algunas de las principales causas por las que migran las personas.

ENFOCADOS EN DEPARTAMENTOS

El Programa Enfoque Integrado de País (ICA) de la FAO, implementa varias acciones de fomento del empleo rural para jóvenes, tanto en el sector agrícola como no agrícola, contribuyendo a la formulación e implementación de la Política Nacional de Empleo Digno.

En particular, el programa ICA en Guatemala apoya un enfoque territorial de intervención que prioriza el empoderamiento de los y las jóvenes rurales como emprendedores y agentes de desarrollo rural.

Dichas intervenciones se concentran en departamentos confirmados como focos de expulsión de migración, como San Marcos, Huehuetenango, Totonicapán y Quetzaltenango, en donde participan varios entes gubernamentales, privados y de sociedad civil.