Ante la ley todos somos iguales, no hay PRIVILEGIOS

Rodulfo Santizo
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Urge un rebulú y un revulsivo para la población guatemalteca para que se manifieste por todas las formas habidas y por haber, siempre guardando la compostura, porque no puede ser que haya tanta pasividad ante semejante atropello y cinismo de la administración actual.

Tenemos el peor de los gobiernos de la era democrática, incapacidad por todos lados, oponiéndose a que haya una reorientación del Sistema de Justicia, donde se investiguen los casos más sonados, encubriendo a los de cuello blanco, siendo ellos los que se han unido al rechazo de todas aquellas acciones que se implementen con la ayuda de países amigos que quieren ver una Guatemala diferente.

En Guatemala hay gente allegada al poder actual que desean que la CICIG, esté lo más lejos posible del país, siendo ellos los corruptos tradicionales y aquellos insignificantes sectores que se han mantenido gracias a los negocios que hacen con los recursos y presupuestos del Estado de Guatemala.

Los buenos somos la mayoría, y entre estos estamos los migrantes en el extranjero, quienes unidos a nuestras familias en los pueblos de donde venimos y todas las personas que conocemos, podemos incidir en que se den los cambios mediante la manifestación de todos los actos anómalos que se cometan vía gobierno, saliendo a las calles a exigir, mediante el reclamo que nos lleve a un diálogo con los sectores de credibilidad para hacerle ver a las autoridades actuales que realmente están desgobernando Guatemala, por complacer los intereses de personas que han cometido delitos y fraudes de gran magnitud.

Los guatemaltecos no nos podemos dar el lujo de mantener autoridades incompetentes en el poder, quienes están devengando altos salarios, con un costo beneficio muy bajo, porque no se traduce en resultados visibles y medibles a simple vista por la sociedad civil y mucho menos por expertos.

No puede ser que se gasten cantidad de recursos en tratar de sacar del país a la CICIG e Iván Velásquez, si el problema no es este organismo internacional o el Comisionado; el problema es el Presidente, que no quiere que sigan las investigaciones a todo aquel funcionario público que cometa los delitos.

Si alguien ha cometido delito siendo candidato o empleado público que le caiga el peso de la ley, nadie es superior a la misma y por lo tanto debe someterse, aquí no vale presidente, diputado, juez, ciudadano u otro cargo; o todos hijos o todos entenados.

Urgen cambios en Guatemala con gente que de verdad valga la pena y que tenga un compromiso de servir, sabiendo que su trabajo será recompensado con ver una nación donde haya oportunidades en igualdad de condiciones para toda una población que está deseando urgente un cambio verdadero para vivir en armonía.

Estamos ya muy cerca de las elecciones para elegir nuevas autoridades, presidente, diputados y alcaldes, es necesario que todos los guatemaltecos abran bien los ojos y desde ya empiecen a identificar a las personas idóneas y capaces para que los nuevos funcionarios pongan sus ojos en los jóvenes, mujeres o personas que no hacen de la política un negocio, sino que velan por los intereses, beneficios y derechos de la sociedad en general.

Evitemos la reelección de funcionarios que solo se han enriquecido y se les ha olvidado el bien de las mayorías. Un llamado a todos en los municipios más lejanos, no se dejen engañar por una gorra, playera, lámina, llaveros o láminas, eso no funciona. Ya no queremos más ladrones y embusteros, ni políticos que desprestigian la política o Judas que venden hasta su propia madre, quienes con un falso discurso engañan a los guatemaltecos. Los migrantes estaremos muy atentos en este nuevo evento. ¡Dios esté con nosotros!