Ana María Tejada, la guatemalteca que trabaja a favor de la comunidad

Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

Ana María Tejada es guatemalteca y migrante residente en San Bernardino, California. Ha vivido en Estados Unidos por más de 35 años y se ha desempeñado como asesora legal, trabajo que asegura ha desempeñado con esfuerzo, al igual que lo hacen miles de connacionales.

En entrevista para La Hora Voz del Migrante, Tejada refiere que Guatemala no debe ser olvidada y es necesario fomentar su cultura en el extranjero. Aunque en su caso ha vivido más tiempo en Estados Unidos que en su país de origen, eso no significa que no piense en él todo el tiempo, señala.

“Me gradué como maestra de educación primaria y después de graduada entré a la universidad un año, y fue una época muy difícil para mí. Vine a Estados Unidos porque tenía que pasar por una beca, pero me quedé con la idea de conocer y no quedarme”, dijo.

Con el tiempo decidió quedarse, aunque tenía otra visión sobre la experiencia que podría vivir. Fue hasta que se mudó a ese lugar que se dio cuenta de la diversidad que existe, pero nunca ha dudado en que los sueños se pueden lograr en cualquier parte del mundo y no solamente en los Estados Unidos.

Aun a miles de kilómetros de distancia, la guatemalteca adora a su país. Fue estudiante de la Universidad de San Carlos y se considera parte de dicha casa de estudios.

“Cuando vine a –Estados Unidos- me puse a estudiar y sé que mi situación hubiera sido muy diferente a la de muchas personas que han venido – si no hubiera estudiado-, pero cuando vine tuve la suerte de encontrar a alguien que me orientara. Saqué una carrera rápido para trabajar y comencé inmediatamente. Estudié inglés y para ser cosmetóloga, porque era lo que podía sacar inmediatamente para sobrevivir en este país”, comentó.

Aunque esa carrera era su sueño, por una alergia a los químicos debió abandonarla a los dos años de sacar su licencia como cosmetóloga. De nuevo siguió estudiando y obtuvo una licencia como agente de viajes.

Tejada agregó que tuvo una agencia de viajes, pero nunca se detuvo en seguir sus estudios, y sacó su licencia como asistente legal en un colegio.

“Cuando dices ‘saqué la licencia’ es para poder trabajar, no es como en Guatemala que dices que vas a la universidad y sacaste una licenciatura, que es una carrera diferente. Aquí sacas la licencia de cosmetóloga, que solo son nueve meses”, dijo.

Como asesora, comenta que tiene más de 34 años trabajando en área legal, con oficina propia y con el acompañamiento de abogados.

En Estados Unidos vive junto su mamá, hijo, nieto y hermano. “Tengo dos hermanos en Guatemala; la mayoría de familia vive allá, la mayoría son profesionales. Tengo un hermano que es médico y tengo una hermana que es licenciada también”.

Su horario libre se lo dedica a la comunidad y a trabajar en la Cámara de Comercio, en donde es voluntaria.

“Yo soy de la opinión de que cuando tienes un negocio y vives de tu negocio, lo que haces de voluntario no es para ver qué te da la cámara, sino es para ver que le puedes dar a la cámara y comunidad. No ando buscando qué me dan, sino ando viendo cómo yo puedo ayudar a mi comunidad, y cómo puedo ayudar a los mismos empresarios”, comentó.

“Me gradué como maestra de educación primaria y después de graduada entré a la universidad un año, y fue una época muy difícil para mí. Vine a Estados Unidos porque tenía que pasar por una beca, pero me quedé con la idea de conocer y no quedarme”.

“Cuando vine a –Estados Unidos- me puse a estudiar y sé que mi situación hubiera sido muy diferente a la de muchas personas que han venido – si no hubiera estudiado-, pero cuando vine tuve la suerte de encontrar a alguien que me orientara. Saqué una carrera rápido para trabajar y comencé inmediatamente. Estudié  inglés y para ser cosmetóloga, porque era lo que podía sacar inmediatamente para sobrevivir en este país”.
ANA MARÍA TEJADA