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ARTE GUATEMALTECO TAMBIÉN SE VIVE EN ESTADOS UNIDOS

Alfombras de aserrín, una colorida tradición guatemalteca

Alfombras de aserrín, una colorida tradición guatemalteca

POR DELIA BONILLA
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El aroma de aserrín mojado, corozo y pino invaden las calles donde familias enteras se preparan para elaborar las alfombras de aserrín, una de las tradiciones más representativas de la Cuaresma y Semana Santa donde la algarabía, creatividad y múltiples colores se unen para crear excepcionales obras de arte.

Para los fieles católicos las alfombras simbolizan el agradecimiento a un favor o milagro concedido por la imagen que se venera, en el país cada alfombra tiene contenido y mensaje diferente que refleja el sentimiento de quienes la elaboran.

La elaboración de alfombras es una tradición guatemalteca que remonta de la época prehispánica, en donde los señores y sacerdotes caminaban en ciertas ceremonias sobre alfombras de colores, pino y plumas de aves preciosas como el quetzal, la guacamaya o el colibrí, según cronistas españoles del siglo XVI y escritos de testimonios indígenas.

Aserrín de colores, pino, flores, frutas, verduras, corozo, pan, luces e imágenes en relieve, son algunos de los elementos que se han ido incorporando en la elaboración de las alfombras, las cuales tienen diversas dimensiones y cada vez son elaboradas con mayor esmero y perfección.

En Guatemala, tanto en la capital como en los departamentos, las alfombras acompañan el cortejo procesional durante su recorrido, las cuales se realizan a través de moldes diseñados por artistas que desarrollan el máximo potencial de su creatividad.

MIGRANTES CON TRADICIONES ARRAIGADAS

Esta tradición ha traspasado fronteras, actualmente no solo se lucen en Guatemala sino también en Estados Unidos, pues migrantes guatemaltecos han llevado la tradición hasta ese país para mantener vivo el fervor católico y las tradiciones guatemaltecas en diferentes estados y ciudades.

Uno de esos casos es el de la organización Alfo-Conce, presidida por Jorge Cabrera, que desde el 2005 elabora una alfombra en las afueras de la iglesia San Anthony of Padua Catholic Church, en Virginia.

El artista guatemalteco Ubaldo Sánchez, uno de los impulsores de la iniciativa, transmitió inicialmente su idea de llevar la tradición a Estados Unidos, a través de una plática con el padre Mateo, párroco de la iglesia local. “Al principio cuando se le planteó la idea no comprendía cómo era la elaboración de la alfombra, pero cuando se le explicó y vio el resultado le gustó mucho”, indicó Sánchez.

A Sánchez se le unió Dany López, Gustavo Pérez, Salvador Sánchez y Vinicio Cabrera, quienes iniciaron con la tradición en Estados Unidos y con el paso del tiempo el grupo creció considerablemente albergando entre 60 y 80 personas que realizan esta tradición artística.

Además, aunque en su mayoría el grupo está conformado por integrantes de diferentes lugares de Guatemala, ahora también hay salvadoreños, mexicanos y colombianos que han aprendido el arte y se han involucrado en el proyecto.

La alfombra se elabora cada Viernes Santo para la procesión que recorre las calles del lugar, pero también se ha exhibido en diferentes actividades como el Festival Nacional de Estados Unidos para exaltar la cultura guatemalteca ya que se ha hecho famosa en la zona.

El diseño de la alfombra se define entre seis o siete artistas que se han unido al grupo. Sánchez indicó que los materiales los compran en Estados Unidos, con excepción de la anilina (compuesto utilizado para teñir), que se compra en Guatemala.

Sánchez indicó que la experiencia de haber llevado la tradición a Estados Unidos ha sido “muy bonita”, la respuesta de la gente ha sido positiva, se emocionan cuando algo les recuerda Guatemala, “yo he visto gente que, hasta llora, se le salen las lágrimas al ver la alfombra porque ven algo de su tierra natal”, recordó.

“Participar en este tipo de actividades produce mucha emoción porque prácticamente no se mira en Estados Unidos, a veces cuando uno está en su propio país no valora lo que tiene, pero al salir de él y ya no ver el arte y la riqueza de la cultura guatemalteca, le da a uno mucha emoción volver a vivirlo”, finalizó Sánchez.

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