Inicio Tu Voz cambia GT Aire con remolino

Aire con remolino

por -
0 200
Aire con remolino

Recientemente el Pacto de Corruptos sufrió un importante revés al no poder concretar la crucial elección de Junta Directiva, tomando en cuenta que será la que dirigirá el Congreso cuando haya que realizar los procesos de selección de Fiscal General y de Contralor de Cuentas. Pero ese fracaso no se traduce en nada positivo para el país porque no se nota entre los diputados un real esfuerzo por romper con las prácticas viciadas del pasado, y dar un paso al frente para asumir posturas definidas de cara a la reforma profunda del mismo Estado y del modelo político.

Creemos que una importante minoría de diputados puede ser la gran diferencia si realmente quieren no sólo salvar su paso por la política nacional, sino ayudar a salvar al país. Hace falta que con dignidad y entereza se explique al pueblo cómo ha funcionado el Congreso, sus vicios y corruptelas, para ilustrar a una población que parece no entender cuán podrido está nuestro poder Legislativo.

Los fracasos del Pacto de Corruptos pueden ser simplemente una muestra de lo que ocurre cuando hay discrepancias en el reparto del botín, pero también evidencia debilidades importantes que pueden convertirse en provechosas si es que se toman las decisiones correctas.

No basta con reagruparse en otras bancadas y presumir de honestidad y decencia. Hace falta, como todo en la vida, que se dé testimonio de ello y entonces tienen que reconocer los vicios, pedir perdón por los errores cometidos y asumir un propósito de enmienda que significa compromiso de cambio. Mientras eso no ocurra, todo lo que vemos se reduce únicamente a disputas por el botín, entendiendo que no votan a favor del Pacto aquellos que se sienten marginados o menospreciados a la hora de que se asignan posiciones y ventajas.

Por ello es que nosotros hemos dudado mucho de la “honestidad” de diputados que se dicen diferentes, pero que no tienen el valor ni la entereza para denunciar las asquerosidades que han atestiguado en el transcurso de muchos años. Es momento de asumir compromisos verdaderamente serios para tratar de enderezar el país y no bastan declaraciones del diente al labio. Quienes han visto cómo se hacen las cosas están llamados a decirlo para que se puedan poner las necesarias ataduras que no permitan recaer nuevamente en las mismas mañas.

La debilidad del Pacto de Corruptos tiene que ser una oportunidad para corregir el rumbo y para realmente lavarse la cara. Sin un aire con remolino hidalgo y valiente toda expresión de decencia cae en saco roto.

Comentarios